lunes, mayo 29, 2006

Adoraración a la creación en edificios de concreto

En un tiempo vivió entre conversaciones y discusiones religiosas. Hablaba de la importancia de la salvación, de ir a predicar por el mundo, de seguir la voluntad de Dios y entre estas, asistir puntualmente los domingos a la iglesia. Sabia que la biblia hablaba de que Dios algún día separaría el trigo de la paja y con su práctica quería dejar claro que era de las escogidas de Dios. Cada día trataba de perfeccionarse en lo que Dios, según ella, entendía que era lo mejor para ella. Era parte de su búsqueda de la verdad, de la verdad absoluta, de un entendimiento existencial y de una forma de encontrar alternativas para resolver los problemas cotidianos.

El otro día recordó aquellos viejos tiempos. Recordó aquellas ocasiones en las que asistía los domingos a la iglesia para adorar a Dios hasta las 2 de la tarde. No asistir a la iglesia era considerado pecaminoso o de la carne y significaba no darle la prioridad "al Señor". La gente trabajaba 40 horas a la semana y los domingos tenían que levantarse temprano para ir a la iglesia a escuchar a alguien hablar sobre los placeres de la carne y los frutos del espíritu en medio de una mañana calurosa y en una isla tropical. No asistir a la iglesia para ir a la playa un domigo era símbolo de inmadurez espiritual, sin dejar de añadir que esta era símbolo de lujuria y perdición con las mujeres en traje de baño y la gente bebiendo cerveza.

El pasado domingo en la mañana no consideró en lo más mínimo asistir a la iglesia sino en adorar a la naturaleza haciendo el amor. El día se anunciaba caliente y no desaprovecharía la oportunidad de vestir su bikini después de varias horas de lujuria y lanzarse sobre la arena a tomar sol en aquellas zonas del cuerpo que se habian escondido en el invierno. Disfrutaba del sol, del mar y de no tener que seguir rituales inventados por los seres humanos. Disfrutaba de poder estar en aquel lugar disfrutando la "creación de Dios" que muchos dicen adorar en la iglesia metidos en edificios de concreto y que sin embargo ella adoraba de cuerpo presente en el mar.

Estar fuera del ambiente eclesial y rodeada de aquella naturaleza le permitía preguntarse sobre la veracidad de lo que escuchó en aquel lugar. Mientras tomaba sol se cuestionó aquello que llamaban en la iglesia cielo nuevo y tierra nueva; la promesa de una mejor vida en el cielo con calles de oro y mar de cristal. Era dif'ícil pensar en algo más bello de lo que tenía en frente donde las aguas transparentes parecían cristalinas, las gaviotas revoloteaban en el mar y las palmas parecían cantar al viento. Era irónico pensar en algo más hermoso que observar a l@s niñ@s construyendo su gran obra de arte, un castillo de arena en el que se imaginarían a reyes y príncipes entrar por la puerta. Qué más irónico que pensar que estar sentado una tarde tratando de decodificar el mensaje de Dios de la boca de un sacerdote es mucho más sublime que invertir el tiempo en hacer el amor, saborear una comida y degustar sus sabores, disfrutar de ver los arrecifes de coral en la costa o simplemente envolverme en una conversación contigo en la que divagamos entre ideas y pensamientos y luego despedirnos hasta un nuevo día.

4 comentarios:

Anónimo dijo...

Lo perfecto seria poder hacer ambas cosas. Recibir la palabra de vida y luego, vivir la vida segun la palabra.

La voz del mar dijo...

Pero lo perfecto también depende de quién recibimos la palabra de vida, que en muchos casos son personas poco conectadas con lo que yo entiendo es vida.

Anónimo dijo...

Cierto, pero uno deberia ir a la Iglesia para dedicarle ese tiempo a Dios a manera de agradecimiento y respeto aunque no nos suene bien todo lo que se dice o quien lo dice.

La voz del mar dijo...

No lo puedo creeerrrrr, ja, ja, ja. Lo que escribes tiene que ser una broma. Aguarileeeeeeee, deja de estar escribiendo susodichas blasfemias y barbaridades en mi blog. ¿Por qué ir a la iglesia es una forma de agradecimiento y respeto a Dios? ¿No hay otras maneras para los creyentes de demostrar ese respeto? ¿Y en caso de que no sean creyentes? ¿Te suena lógico ir a un lugar a dedicarle tiempo a un Dios que no se traduce en lo que la gente dice o en la gente misma de ese lugar? Me parece que es el colmo de la contradicción. ¿Te parece lógico que tu personalmente criticques la pobreza y la desigualdad y sin embargo asistas a una iglesia en la que se ha invertido miles o millones de dólares para construirla mientras la gente se muere de hambre? Deberían vender todas sus propiedades y repartir sus riquezas a los pobres. Si en última instancia, el mensaje era levantar al caído, al pobre, a la viuda y al extranjero y eso no se ve durante la misa o el servicio religioso. La iglesia a lo que se ha dedicado es a hablar de la importancia del ayuno, el sacrificio y la oración, de ofrendar y adornar los sermones con hacer bien al prójimo encerrados en 4 paredes mientras el mundo alrededor se cae patas arriba. Para lo único que hablan publicamente es para favorecer la abstinencia, oponerse a los condones, al aborto y a la comunidad homosexual, y si sigo no termino. Definitivamente que si Dios existe, o si Jesús viviera en estos tiempos no lo verías metido en la iglesia. No dudaría que primero tendría que jugar al "tin marín de dos pingue" para ver a cual de todas iría primero de tantas que hay.