lunes, octubre 09, 2006

Un escrito al recuerdo inutil

Recuerdo las tardes perdidas pensando en ti.
Recuerdo las mañanas tristes en la cama
pensando en las marañas de tus palabras.
Cada segundo lo invertía en defenderme
y explicarte lo que yo no era que tu decías yo soy.
Y las lagrimitas navegaban en mis mejillas
no por ti, ni por amor,
sino al apenarme por mi
al estar en dicha situación.

Escuchar una voz de ultramar
tan cálida y amorosa me reventaba en pedazos
de alguien a quien amaba, que me movía el alma,
y esperaba que me entregara en sus brazos.
Pero ahí estabas tu...¿por qué?
El desespero por una conslusión y paz en mi interior
se convirtieron en el objeto de mis oraciones.
Quería arrancarte de mi vida
y que pasaras a la vida del olvido.
Y contigo todas las manos llenas de espinas
que un día me lastimaron.

Recordaba aquellas noches,
sí,
tan oscuras, tan tenebrosas, tan frías.
El plan lo llevabas en tus bolsillos.
El libreto lo tenías memorizado en el corazón.

Recordaba qué mucho tiempo perdí,
pues esto no lo necesitaba vivir
no necesitaba conocerte
para entender cosas ya entendidas.
Pero ahora la vida me regala paz
lejos del recuerdo inutil de ti
y de lo que yo fui.

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