Pues si miras las veces que mi madre me ordeno fregar los trastes, mondar las papas, tender la ropa o limpiar el bano, mientras mis hermanos jugaban con los carritos; las veces que me prohibio los novios y a mis hermanos no; las veces que mi padre preferia que mi hermano fuera en el asiento delantero y yo en el de atras, mirandome mal cuando le preguntaba "y por que el si y yo no!?"; las veces que mi hermano me decia del mal que iba a morir y luego venia con el moco baja'o pidiendome que le planchara la camisa; las veces que me enrrede a golpes con mi hermano mayor para que me respetara.
Las veces que fui a la iglesia y decian que la mujer no podia ser ministra y cuando tomaba una silla en mis manos un "gran caballero" me la quitaba para que yo no me esforzara tanto; las veces que corria por el pueblo y veia a los hombres jadeando como perros babosos, gritando improperios; las veces que mi madre penso que si seguia corriendo me iba a ver como un macho, por lo tanto, no me acompano a las competencias. El tener una abuela que trazo mi destino a los 14, diciendome, mientras yo movia la cabeza diciendo que no, que estudiaria en la universidad, conseguiria un buen trabajo, me casaria y tendria muchos hijos. Le dije que no, que si me casaba lo haria a los 30 y que no pensaba tener hijos. Ja, ja.
Las veces que uno de tantos noviecitos me relataba anecdotas de la novia de su amigo, que se quedaba en la casa cuando su amigo salia a fiestas porque segun ella "asi es". Me lo contaba solo para que yo no fuera tan rebelde queriendo ir a las fiestas con el; las veces que me escondia entre las tiendas porque un desquiciado no podia entender que ya no eramos novios; las veces que me encontraba guiando al fin un carro nuevo y de momento salia este hombre, a quien tambien llame novio, a decirme que tenia derecho a guiar mi carro todo el fin de semana porque yo lo guiaba durante la semana. Poco me falto para bajarlo a golpes de mi carro, pero respire paciencia que ya llegabamos a nuestro destino y mi carro no lo volvio a tocar. Y que de aquellos que se hicieron pasar por feministas, tratando de lanzar el anzuelo para ver si lo pinchaba diciendome "Es que el machismo es tan fuerte!", bla, bla, bla.
Despues de todo esto, no hay duda del camino que decidi recorrer. Aun queda mas, el tener a alguien a mi lado que apoya y fomenta cada dia nuevas ideas ultra feministas en mi. Ji, ji, ji. Que si llego de un adiestramiento de violencia domestica, me dice que ha comprado un libro de una escritora feminista, por ejemplo. Pero no es para mi, es para el. Algun@s diran "Definitivamente, la perdimos".
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