viernes, enero 20, 2006

Evaluación final de curso: ¿quién es culpable?

-Has sido una estudiante muy obstinada y caprichosa.
-¿Por qué? ¿Ahora qué he hecho yo?
-Tu siempre tan mosquita muerta. Siempre llegabas tarde y lo hacías a propósito para llamar mi atención. Así tienes las oportunidad de captar mi mirada cuando, obviamente, tengo que mirar quién entra por la puerta.
-No, solo llegaba tarde, como siempre lo he hecho en todos los compromisos que he tenido en la vida. Lo que pasa es que buscas excusas para justificar...
-¿Qué?
-Que te vuelvo loquito. Dime que no es cierto. No tengo que hacer mucho.
-¿Que no tienes que hacer mucho? Solo mirarme durante toda la clase.
-Como todos los estudiantes al fin.
-Y luego con esa sonrisa pícara y esa vibración que siento cuando te acercas a preguntarme cualquier tontería.
-Acpetalo, y no sigas buscando excusas.
-¿Que acpete qué?
-Que me vas a aprobar si hago lo que siempre has fantaseadado hacer conmigo cuando estas solo, en tu cuarto...¿uhm? Que eres tu. No soy yo, sino, ¿por qué traes descaradamente este tema a la evaluación? ¿Qué querías que yo supiera? ¿Lo que te provoco en clase?

3 comentarios:

MaReS dijo...

¿Sera esto una historia veridica? Por que si es asi te entiendo perfectamente, si no, pues hagamos de cuenta que este comentario, no existe. JEJE.
Nos seguimos leyendo.

Anónimo dijo...

Hay algunas que se rien solitas mientras se acuerdan de sus travesuras.¡Que sería del mundo sin las fantasias!

La voz del mar dijo...

Mares, no, no es una historia verídica, así que has caído en la página de Cheo, ja, ja, ja.

Oye Soñador, sabes demasiado de mis intenciones al escribir. Por eso digo que eres malo.