A véces me pregunto mientras te leo, quién te hizo daño. Te escucho sollozar en los rincones, te siento cuando miras, cuando te aislas, cuando te encierras, cuando escribes que te gustaría gritar. ¿Será tan importante saber quién? ¿Será mejor señalar quiénes debieron protegerte, quienes eran l@s adult@s que no te dijeron que estas cosas pasaban y que si algo ocurría ellos estaban ahí para escucharte, quienes tenían la responabilidad de guiarte y ayudarte a salir de la confusión y no lo hicieron? ¿No? "Ah, pues ya es tarde", dices. Ya eres un adult@, ya has creado consciencia de las cosas que te han hecho daño, ya seguistes tu camino y te encargas de tu propia vida, pero lejos, muy lejos de allí.
2 comentarios:
Nunca olvidemos que por mas madurez y caracter seguiremos siendo niñ@s.
Las experiencias quedan siempre como parte de la historia. Hay que trabajar con nuestra niñez.
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