sábado, febrero 25, 2006

Ya no estás ahí

Rosa discutía con su hermano. Qué raro! Los humos estaban acalorados. Ella le dice a su mamá lo que está pasando y su madre le responde:
-Olvídate. No le hagas caso. Tu sabes que el es así.
Su mami se encierra en el cuarto. Rosa toma en su mano un gancho de ropa y hace el aguaje de golpear a su hermano y las reacciones reflejas de el hacen que se proteja el cuerpo. Ella le responde:
-No mijo'. No te voy a golpear. Yo no soy como tu, tan ignorante que solo buscas de noviecitas a nenas de escuela superior.
El se enfurece.
-Ya me tienes arto! Ya me estoy molestando!
El toma un gancho de ropa y un cuchillo. Comienza a correrla hasta las afueras de la casa. Ella siente que el casi la alcanza. Trata de gritar desesperada y no puede. De repente escucha una voz que le dice :
"Pero ya no estás ahí"
Despierta repentinamente y se da cuenta que era solo un sueño. Se dio cuenta que ya no estaba ahí. Se dio cuenta de los monstruos disfrasados de temor, coraje y angustia que le albergaban sin saberlo y comenzó a llorar en la distancia.

3 comentarios:

Ana María Fuster Lavin dijo...

Monstruos disfrazados de temor... Eso me gusta, son como los fantasmas personales, los miedos ocultos de cada cual... Tienes un buen borrador de cuento, si desarrollas más los personajes tienes una gran historia por trabajar, piénsalo.
Me gustó mucho tu blog, lo seguiré visitando

La voz del mar dijo...

Bienvenida a mi blog! Tengo varias historias por trabajar, pienso. Necesito un poco más de tiempo para desarrollarlas. A véces dedico horas a lo que escribo y no me gusta estar tanto tiempo en la computadora. Pero, bueno, sí, trataré...

MaReS dijo...

Me gusto mucho este cuento. De momento levantarte y sentir a los fantasmas del pasado ahi contigo, respirando latentes es horrible. T repito muy buen cuento!