En medio de la zona desértica oigo cantos ceremoniales. Es la gente que llevamos dentro, la herencia indígena que nos invita a celebrar con areytos lo bueno del amor. Entraría al batey con mi vestido color piel y el cabello suelto. Cantaría fuerte para que me escuchara Guatauba y bailaría al son de las maracas. Así todos rodeándonos cantarían conmigo y se alegrarían por los dos. Te llevaría a mi bohío mientras todos cantan y sonríen. Se alegran por la sonrisa en nuestro rostro, por los ojos brillosos de alegría, por la complicidad mutua.
En la lejanía escuchamos a la gente reír, bailar y cantar. No sabía que la gente se alegrara tanto cuando dos se enamoran y declaran amarse publicamente. Ya para nosotros la ceremonia ha acabado y hemos decidido bailar el areyto del amor.
1 comentario:
¡Que no daria yo por estar toda la noche en un bohio con mi amada!
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